Mes 2 completado. Segundo reto superado.
Dentro de este proyecto de 12 retos en 12 meses, este mes tocaba salir de la zona de confort y enfrentarse al formato mas exigente: HYROX Pro individual.
No era solo una carrera más. Era un examen físico y mental. Cada kilómetro y cada estación fueron un recordatorio de que los límites casi siempre están más en la mente que en el cuerpo. Este reto iba de competir conmigo mismo, de medir mi evolución y de demostrar que cuando el compromiso es real, solo tu mente te pone barreras.
Pero volvamos atrás…
A 7 días de enfrentarme al reto, decidí bajar a Sevilla y entrenar con un Elite 15 para que me apretase las tuercas. Fueron 3 horas de entreno divididas en una parte de fuerza donde estuvo muy cómodo, y una parte de ergómetros donde se vio que Pablo estaba uno o varios puntos por encima. Me llevé muchas cosas positivas, entre ellas, ganarle un sprint a 100m jajaja , bah bromas aparte, el enfoque del deporte que te da un elite, es diferente.

Después del entreno, pude charlar un poco con él. Le pregunté sobre su carrera en Melbourne, cómo es un Elite 15 desde dentro, o cómo está llevando la recuperación de una lesión que arrastra desde entonces.
Puedes ver la entrevista completa y parte del entreno aquí:
Después del entreno con Pablo, mi semana fue tranquila y confiada. Sabía que hacer 01:10 iba a ser difícil, pero me había marcado como máximo un 01:15, que teniendo en cuenta que no estaba entrenando ahora mismo especifico HYROX desde hace más de 2 meses, era un tiempo bastante bueno.
El viernes llegué a Bilbao. Tuve un viaje tranquilo aunque de unos 600 kilómetros, así que para soltar piernas nos fuimos al Run Club que organiza HYROX el día previo al evento a modo de activación, el cual, si no has ido nunca, te lo recomiendo, es una forma guay de conocer nuevos amigos, y soltar un poquito de adrenalina antes de competir. Esa noche tomamos una decisión nefasta: irnos de pintxos. Porque si algo te ofrece HYROX y su formato es el poder conocer ciudades y pasar un fin de semana de turismo al mismo tiempo que compites.
A la mañana siguiente, salimos a dar un paseo por Bilbao y su río, ese paseo que a mi personalmente me encanta lleno de gente corriendo y perros sueltos a sus anchas con total libertad y en comunión total con las personas que por allí pasean.
Pero lo que parecía un finde de 10, se truncó al llegar al pabellón…
Nos dimos cuenta de que nos habían abierto el coche y nos habían robado en el centro de Bilbao, pero no había tiempo que lamentar…me fui corriendo a calentar y a por la carrera. No voy a decir que fuese una carrera fácil porque aunque desconecté, mi cabeza se iba a ese robo.
Pero hablemos de la carrera.

01:15:33 y un pulso medio de 160 pulsaciones. Un tiempo mediocre, pero un punto de partida. Muy conservador, para saber donde puedo tirar y donde no. Una carrera a pie a 4:22 de ritmo medio, unos trineos pesados y unos Wallballs que por primera vez en mi vida, se me hicieron muy pesados…
La carrera estaba completada, con un sabor agridulce sí, pero completada…

Nos fuimos a cenar para intentar desconectar…Pero no podíamos parar de hablar del robo en la cena, junto a mis amigos Pedro Toral, Rober, Pipe, etc. Hasta que mi amigo Pepe Salama me dice: tenemos una ubicación y un teléfono. No lo dudé y me puse a investigar, hasta que conseguí hablar con la persona en cuestión…. Pero el iPad ya estaba en Burgos.
A la mañana siguiente fui al pabellón para ver a algunos de mis atletas. Tenía 3 chicas compitiendo y como entrenador no tenia más remedio que pasarme y animar, pero mi cabeza seguía nula…
Pasado un rato, muchas llamadas y WhatsApp después, conseguí el teléfono definitivo. Tenia el teléfono de la supuesta persona que se lo había encontrado, y tras mucho negociar con él, tan solo unas horas después, a mediodía del domingo me presenté en la comisaria de la guardia civil de Burgos a recoger mi iPad.
La versión de esta persona es que se lo encontró, se lo dio a un amigo barrendero que pasaba por allí, y este se lo dio a una mujer, la cual tenía un marido que era informático jajaja…Pero bueno, tras muchos dolores de cabeza, final feliz, con una buena carrera hecha, y un iPad recuperado al mas puro estilo CSI.
Síganme para mas historias para no dormir.
Nos vemos en Malaga.